

I Concentración Nacional de Autogiros del club de aeromodelismo “Los Halcones” de Torre Pacheco
La reunión contó con las mejores emisoras españolas, destacando los pilotos castellonenses y alicantinos
Están “Los Halcones” que se salen y que no quieren perder la oportunidad de estar en la vanguardia del aeromodelismo. El pasado 30 de mayo, el club de Torre Pacheco (Murcia), ayudado, como siempre, por el Patronato de Deportes del ayuntamiento pachequero, organizó su primera Concentración Nacional de Autogiros. La reunión fue un éxito, por muchos aspectos, pero, sobre todo, porque acudieron los mejores, es decir, quienes han optado por respetar el funcionamiento original de la aeronave, que es la obligación del buen aeromodelista. Lo otro es inventarse un aparato pequeño que “se parece” a los autogiros grandes, pero que no vuela como ellos.
Y ahí es donde brillaron los verdaderos expertos, como algunos aeromodelistas de Castellón, que demostraron cómo se puede controlar el autogiro con un solo brazo, desde la cabina, tal como hiciese el propio Juan de la Cierva. El sistema es producto de la habilidad y experiencia en estas lides del aeromodelismo y de ponerlo en marcha se encarga Raúl, el mecánico manitas del grupo. Inmediatamente después de accionarlo, Raúl (no preguntéis por el apellido, todos los apellidos suenan igual) delega la responsabilidad Juan Luis (no pongo el apellido, para evitar confusiones), el piloto de pruebas y de exhibición, que estuvo rezando, durante toda la mañana, al dios Eolo, para que soplase con más fuerza. Porque ya se sabe que, cuando se guardan los aeromodelos por exceso de viento, es cuando se sacan los autogiros. Para que disfruten, en su elemento.
La logística la controla Rafa, el tercero en discordia. Y, entre los tres, hacen un triángulo perfecto, para que todo salga bien. Superaron todos los problemas que se les echaron encima, pues accidentalmente, durante el transporte, se accionó el interruptor de un aparato y se le quemó un servo, pero fue sustituido en el mismo campo de vuelo y el autogiro pudo hacerse al aire perfectamente.
Sistema de lanzamiento
De Alicante llegó el dúo "Vicente Casas", padre e hijo, que hicieron las delicias del público, con sus vuelos. Ellos son los primeros y únicos aeromodelistas que incorporan a sus autogiros unos sistemas de lanzamiento en las palas del rotor, facilitándoles, con ello, una carrera menor en el despegue e incluso la posibilidad de volar con viento nulo. Los tres modelos que trajeron lo tenían incorporado, por lo que pudieron volar con total perfección, durante tan calurosa mañana.
Ángel Villalba representó a Albacete. Ingeniero aeronáutico superior, experto en rotores, y, sobre todo, aeromodelista amante de los autogiros, hizo los honores del evento pachequero con un aeromodelo clónico del histórico Cierva C-30. Y Villalba dio cumplidas explicaciones a todos los que tenían sus dudas sobre el comportamiento de esta extraordinaria maquina de volar que es el autogiro.
Murcia estuvo representada por Miguel Ángel García Puerto, de Totana, que, con sus modificados Rotorshape, demostró que, con rotor fijo, el aparato se puede lanzar a mano con toda tranquilidad e hizo loopings con viento nulo. El secreto está en mantener siempre una baja carga alar. García Puerto voló varias veces durante la mañana, con diferentes condiciones de vuelo y con el viento cambiante.
Pastor y su C-30 murciano
Por parte del club anfitrión, Francisco Pastor se estrenó con su C-30 , manejándolo con gran soltura. También hizo lo propio el abajo firmante, que, obediente al dictado de la verdad que me hizo escupir todos los pelos que obraban en mi lengua, he dejado la parte final de mi crónica para confesarme promotor de este evento al amparo de “Los Halcones” y amigo de todos los aeromodelistas y especialmente de los amantes de los autogiros.
Por mi parte, han sido ocho años de espera y de comunicación vía güija con el mismísimo don Juan de la Cierva. Bromas aparte, me venció la emoción y, además, reconozco que me faltó tiempo para poder atender a todo el mundo como su interés merecía, pero el resultado final eclipsó mis incapacidades. Está mal que yo lo diga, pero creo que, de seguir el ejemplo de “Los Halcones”, vamos a dar un salto cualitativo importante en el aeromodelismo murciano. Tanto más importante, cuando don Juan de la Cierva Codorniu es murciano y no dejó de serlo, ni siquiera cuando tuvo que emigrar a Londres, porque aquí nadie le hizo el menor caso. Estamos en la obligación de coger ese testigo. Por eso, se me llenan los ojos de lágrimas, cuando pienso en los ocho años de esfuerzo invertido y de que ya casi había perdido la esperanza de poder ver una concentración de estas características en Murcia.
Y como es tradicional, se hizo una parada para repostar, con un suculento y variado repertorio de comida, donde destacaron unas morcillas a las que sólo les faltaba volar (y sin rotor), y no sólo por el excelente combustible con que fueron regadas. Hubo tertulia e intercambio de direcciones e ideas. Hubo de todo, en este evento, en el que se pretendía concentrar a los más entusiastas de esta modalidad, precisamente, para establecer contactos e intercambiar opiniones. A los participantes se les regaló un pequeño C-30 tallado en vidrio y una maqueta del C-101 de la Patrulla Acrobática de España “Águila”. Con la güija me quedé yo, porque tengo que seguir tratando con De la Cierva, para que esto no quede en una anécdota. Domingo Tormo.
Galería Fotográfica
Página del Club de Aeromodelismo Los Halcones de la Rambla

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