

Un piloto de helicóptero de seis años de edad, estrella en la fiesta anual del Club de Aeromodelismo Fénix, de Murcia
Antonio González, del club Clemente Riera (Murcia), presentó un “Predator” dificilísimo de volar
España se hundía bajo litros de agua, en sus dos versiones de granizo y líquida, mientras en la pista de vuelo del Club de Aeromodelismo Fénix (Murcia), el cielo brillaba como una postal de verano. El día del club fue, así, un evento más que colorido, agraciado por una meteorología que en Murcia se pone de parte de la gente del aeromodelismo. De manera que los varios clubes que asistieron al Día del Fénix aportaron novedades a una afición que cada día cuenta con más y más incondicionales. Aeromodelos de diferentes tipos y diversas formas de vuelo concentraron el interés de las miradas y la resistencia de las cervicales del público asistente.
Se podrían destacar varias cosas, pero lo que más llamó la atención en el campo fue el joven piloto de helicópteros Jesús Heredia, la más joven estrella del Fénix, con tan sólo seis años de edad. Acudió acompañado de su padre e instructor, Diego José Heredia y fueron un completo espectáculo, desde el primer momento. Aparecieron en la pista con un coche teledirigido que arrastraba un remolque con el helicóptero encima. El remolque servía, asimismo, de plataforma de despegue y aterrizaje. Ni que decir tiene que el niño no sólo demostró sus habilidades con su aeromodelo, sino que, además, se sintió el rey de la pista. Debemos de felicitar a esos padres que van dejando tan fecunda semilla de buenos aeromodelistas.
Un aeromodelo difícil de ver en los campos, por su dificultad de vuelo y extraña apariencia, es el “Predator”, el famoso avión espía, que teletripulado por Antonio González, del Club de Aeromodelismo Clemente Riera, nos demostró que nada es imposible, siempre que se le aplique la dedicación suficiente. González se reveló como un maestro y nos dedicó un vuelo perfecto para tan difícil tipo de aeronaves. Del Clemente Riera trajeron un motovelero todo carbono y kevlar (este último y resistente material es el poliparafenileno tereftalamida, y este dato aclarará muchas dudas y generará otras nuevas ) . El caso es que con ambos materiales han conseguido un aeromodelo que, con tan sólo 650 gramos de peso, cogía una velocidad endiablada, haciendo figuras acrobáticas que ponían al aparato al limite de su resistencia estructural. Pero con poliparafenileno tereftalamida se puede hacer casi todo. El Club de Aeromodelismo Clemente Riera, de reciente creación, tiene pilotos capaces de responder a las más altas exigencias: les veremos volar muy alto.
Halcones y Mar Menor
No faltaron los clubes “Los Halcones” y “Mar Menor” (ambos son historia del aeromodelismo mediterráneo) que, con sus equipos de remolque y acrobacia, llenaron una parte de la mañana. Asimismo, también estuvieron allí agrupaciones de Molina del Segura, Hellín (Albacete), el Club Alas de San Javier (Murcia) y varios más. Desde la vecina localidad murciana de Totana, se desplazó un buen equipo, capitaneado por el infatigable Miguel Ángel Puerto, maestro del autogiro y capaz de las más osadas acrobacias. Aportó colorido y sabor, con un tipo de aeromodelo muy difícil de volar (y más, haciendo acrobacia) y cada día más reclamada en nuestros campos de vuelo.
Se fueron sucediendo los distintos aeromodelos, a medida que daba su autorización el jefe de pista, con vuelos sólo interrumpidos por el inevitable desayuno de media mañana, directamente servido por los directivos del Fénix . Estos momentos no son precisamente ociosos, sino que sirven, entre otras cosas, para cambiar impresiones y conocer a miembros de otros clubes.
El popular presidente del Club de Aeromodelismo Fénix, Antonio Zapata, se sintió felizmente orgulloso de la celebración, que es, quizá, la mejor manera de coger fuerzas, hasta el año que viene. Domingo Tormo.
Galería Fotográfica
Página del Club de Aeromodelismo Fenix

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