El cuatro de noviembre pasado, ocho C-101 y un Hércules despegaban casi de la misma puerta de la Academia General del Aire, en la base murciana de San Javier, para iniciar un espectacular raid aéreo que tendría como destino el emirato de Dubai. Era, por el número de aviones que participaban y la enorme distancia de su punto de destino (más de 5.400 kilómetros), un grupo aeronáutico que ha hecho historia en la aviación española. Los siete aviones de la Patrulla Águila, un octavo C-101 de reserva y un equipo de mecánicos sin el que ninguno de estos aparatos volaría, se dirigían al mayor mercado aeronáutico de Oriente Medio. Junto con los Red Arrows británicos y la Patrouille de France, iban a recoger los aplausos del público que asistiría al Festival Internacional de Dubai, la tercera feria bienal aeronáutica más importante del mundo, que tuvo lugar, entre el 11 y el 15 del mes pasado. Un total de 140 aeronaves se dieron cita en uno de los pocos oasis que pueden encontrarse dentro del área geopolítica más turbulenta del planeta. Iba a ser la primera vez que la Patrulla Águila acudiese a esta bienal que celebraba su décima edición. La invitación obraba en su poder, desde enero pasado. La patrulla ofreció dos exhibiciones, los días 11 y 12 de noviembre, pero raptó la simpatía de la organización del macroevento, ya desde los ensayos. Su espectacularidad y el colofón del aterrizaje en formación animaron a Fairs & Exhibitions a solicitarles que su residencia dubaití fuese el aeropuerto, para que el público, tras sus exhibiciones, pudiera verles tomar tierra a todos juntos.
Flip - flap
La estrella de Dubai. La participación de la Patrulla Águila en el Festival Internacional de Dubai constituye el mejor colofón posible para la temporada 2007. Impresionó a organización, público y expositores. Era la primera vez que la formación española acudía a la cita dubaití, la feria más importante del sector aeronáutico de Asia considerado el tercer mercado del mundo por volumen de transacciones, compartiendo cartel con Red Arrows y Patrouille de France. La patrulla hizo dos exhibiciones y la organización lamentó su partida. ( Más… )
La patrulla acrobática más viajera de Europa. Con ser todo un hito en la historia de la Patrulla Águila , el raid aéreo que protagonizó todo el equipo que se desplazó a Dubai no constituye una excepción. En sus escasos 22 años de historia, la formación se ha caracterizado por su carácter viajero. La Patrulla Águila es referencia obligada en todos los acontecimientos aeronáuticos más importantes de Europa. Y, en algunas ocasiones, llega hasta Oriente. Los C-101 de la AGA han viajado a destinos tan lejanos como EEUU, Canadá, Israel, Turquía, Finlandia, Austria, Dinamarca, Polonia o Grecia, entre otros. Es una de las pocas formaciones de su tipo que ha sobrevolado el Polo Norte.( Más… )
Dubai también fue un mercado... Al que los exhibidores fueron de compras. Y también de ventas. Según los datos ofrecidos por la organización, la bienal dubaití de la aeronáutica cerró su edición con contratos firmados por más de 100.000 millones de dólares. El éxito fue tan grande, que la próxima cita de 2009 tendrá lugar en el Dubai World Center, una ubicación mucho mayor. ( Más … )
Un “raid aéreo” para no olvidar. Recibir la invitación para participar en el Festival Internacional de Dubai, unos once meses antes de que éste tenga lugar, supone el reconocimiento de un mérito que generalmente no se espera. Para acudir al emirato, es necesario hacer un trayecto que, sumando ida y vuelta, supera los 10.800 kilómetros de distancia. El viaje es tan monstruosamente desproporcionado, que su propia organización significa una aventura aeronáutica similar a las que tanto gustaban a los pioneros de la aviación. Quién iba a decir que, en una época plagada de automatismos, la tecnología que lleva al ser humano a recónditos rincones espaciales convive con situaciones similares a las que experimentaban aquellos viejos biplanos de tela. ( Más … )
La Patrulla Águila debutó en Dubai como la gran estrella del Festival Internacional 2007
La organización del festival quedó impresionada por la tabla y el aterrizaje en formación
De las tres patrullas participantes, fue la única en permanecer en el aeropuerto dubaití, durante su estancia, en lugar de desplazarse a una base aérea
Para ser la primera vez, no está nada mal. Para ser la primera vez que el Festival Internacional de Dubai invita a la Patrulla Águila, no estuvo nada mal que la invitación fuera una de las primeras decisiones que tomó la organización, porque ya se cursó el pasado mes de enero. Para ser la primera vez que la Patrulla Águila ha participado en el Festival Internacional de Dubai, no estuvo nada mal que, desde que hicieran los ensayos y la tabla fuera validada por Fairs & Exhibitions (organizadora del festival, junto con el Departamento de Aviación Civil de Dubai), sus responsables decidieran que la patrulla española debía recibir un tratamiento especial: eso que llaman “vip” y que no hubo, ni para Red Arrows, ni para Patrouille de France.
Y es que las formaciones británica y francesa tuvieron su temporal residencia dubaití, en una base aérea situada a más de 33 kilómetros del aeropuerto. La Patrulla Águila estuvo, desde que llegó hasta que se fue, en el aeropuerto de Dubai, a petición expresa de la organización, lo que no estuvo nada mal.
Porque los siete de la AGA se convirtieron en el acontecimiento aeronáutico y el comentario general de la última bienal de Dubai, el éxito de público, expositores y profesionales que acudieron a la alhóndiga aeronáutica por antonomasia de los emiratos. Éxitos como el de Dubai significan, para la patrulla de demostración acrobática del Ejército del Aire, el aval que les sitúa en el podio del liderazgo europeo en la materia. Y el hecho de que la formación mantenga una vinculación directa con la Academia General del Aire engalana también el trabajo de esta institución, en la que los pilotos de la Patrulla Águila forman parte de su plantilla de profesores.
¿Por qué no os quedáis más tiempo?
Y cuando llegó la hora de volver a casa, la organización de la bienal dubaití lamentó que los siete aviones españoles no se quedasen más, que no hicieran más exhibiciones. Eso es algo que no está nada mal, para tratarse de una primera vez. Y no está nada mal, para volar material tan antiguo, lo que significó la más alta evaluación del imprescindible trabajo del plantel de mecánicos de la Academia General del Aire, cuyas manos obran el milagro de hacer del C-101, un avión que, gracias a ese trabajo, todavía puede codearse con el Hawk, el Alpha Jet o el Aermachi MB-339.
No está nada mal, ni mucho menos, teniendo en cuenta, además, que el viaje de ida (San Javier – Dubai) fue un genuino rally de resistencia. Los viejos “Mirlos” aguantaron los tres días de vuelo (con cinco escalas) mejor que el Hércules que les acompañaba con todo el equipo de apoyo (personas y material), que se retrasó un día, en la isla griega de Creta, por avería, y tuvo que ser sustituido por otro desde Zaragoza. Creta había sido precisamente su primera parada en el largo periplo, tras salir de San Javier, el 4 de noviembre, y hacer una escala intermedia, en la base siciliana de Sigonella.
Desde Creta, volaron, el día 5, hasta Hurghada, en Egipto, donde realizaron una escala de descanso, el 6 de noviembre. Finalmente, el día 7, el circo Águila despegó de Egipto y, después de otra parada que fue “récord” de rapidez, llegaron a Dubai.
La sorpresa del festival
No estuvo mal el viajecito. Y apenas dos días después de llegar, hicieron su primera tabla de validación y toma de referencias. Y sorprendieron tanto, que la organización, genuinos especialistas en materia de espectáculos, comprendió que las novedades venden, pero que venden más, cuando lo que te encuentras es lo que ni se te pasaba por la cabeza. El colofón definitivo fue el aterrizaje en formación. A partir de ese momento, Fairs & Exhibitions quiso tenerlos cerca y no consintió que tuvieran su residencia en la base aérea que albergaba a Patrouille y Red Arrows. Los siete C-101 de la Patrulla Águila se quedarían, desde ese momento, en el Aeropuerto Internacional de Dubai. Eso es tratamiento “vip”, que, siendo la primera vez, no está nada mal.
Los días 11 y 12 de noviembre de 2007 , los “águilas” realizaron sus dos primeras exhibiciones oficiales en el emirato de Dubai. Los ojos del público se clavaron en las alas de aquellos siete aviones, desconocidos por la afición local, que, además, lucieron mejores humos que los Red Arrows, que fueron fácilmente identificados por los habituales de las más importantes citas internacionales y ya plenamente “fichados” por los organizadores de la tercera feria más importante de la aeronáutica mundial, el punto de encuentro de la mayor parte del dinero que se gasta en aviones en todo el planeta. Ese lugar, en el que, entre el 11 y el 15 de noviembre pasados, el mercado de los aviones dejó momentáneamente de ser cita de plañideras que lloran por la eterna crisis inagotable del sector, para ser una fiesta. La Patrulla Águila puso su parte.
En sus escasos 22 años de historia, la Patrulla Águila se ha convertido en la formación más viajera de Europa
Si algo ha caracterizado a la Patrulla Águila, desde que se creó, en 1985, es una manifiesta predisposición hacia el viaje. De hecho, se trata de la formación acrobática de carácter nacional que más se desplaza fuera de sus fronteras. De manera que, mientras para otros equipos es noticia un alejamiento de 500 kilómetros más allá de los confines de su país, en el caso de la Patrulla Águila, hay que mencionar destinos como Murska Sobota, en Eslovenia, a más de 1.700 kilómetros de la sede de la Academia General del Aire (AGA), o Dubai, con un desplazamiento de más de 5.400 kilómetros (y otros tantos a la vuelta), por sólo citar los correspondientes a la temporada que acaba de finalizar.
Viajes como el realizado, en 2003, a Groenlandia, tuvieron que adoptar también el formato de raid aéreo con todos los honores. Porque, en realidad, se convirtió en toda una genuina expedición aérea sobre el Polo Norte. Hay pocos currículos con semejante titulación. La Patrulla Águila ha volado a EEUU, Canadá, Israel, Turquía, Finlandia o Austria, entre otros destinos lejanos, con apenas 22 años de historia.
La temporada 2006 tuvo también su capítulo de larga distancia, con exhibiciones en Karup (Dinamarca) y Radom (Polonia). El año 2005 quedó marcado por su participación en el festival aéreo de Tanagra (Grecia). Sólo con la suma de los kilómetros que se desplaza, cualquier año, fuera de España, daría para colocar en su verdadero lugar famas básicamente mediáticas, como la de las formaciones norteamericanas, que tienen que esperar a la celebración de hitos históricos para “estirarse” hasta Europa.
En el panorama de las exhibiciones aéreas, muy arraigado en Europa, desde hace mucho tiempo, y de una fuerte eclosión en España, desde 2006, viajar es cada vez más importante. Y una de las características de la Patrulla Águila es que, en Europa, se la conoce porque se la ve, que no es una característica compartida por el resto de patrullas militares de demostración acrobática. Con ello, ha conseguido vincular a su imagen el calor de la proximidad, algo que quedó muy patente en Eslovenia, en junio pasado, donde el público no se esperaba la espectacularidad de una formación de estas características. Nadie, que recordasen sus habitantes, había ido allí a hacer una exhibición.
Algo más que siete aviones viajando
Este tipo de viajes suponen siempre un reto doble. Por un lado, el propio desplazamiento es, por sí mismo, una aventura. Pero, por otro, hay que tener en cuenta que ninguna formación de estas características puede viajar sola. Una exhibición, por simple que pueda parecer, es el resultado de la labor de un equipo de mecánicos en tierra, un puñado de pilotos en el aire, el personal administrativo que trabaja desde la AGA, en la base de San Javier (Murcia), y la coordinación del jefe García Castro.
Y así, como ocurre también en los desplazamientos dentro del territorio nacional, es necesario trasladar una formación compuesta por siete aviones titulares, uno de repuesto y un avión de transporte, en el que viaja el equipo mecánico y material diverso (en fin, lo más alejado a una clase business que pueda alguien imaginarse). Después de un esfuerzo de esas características, hacer una exhibición de “diez” significa realmente un trabajo de matrícula de honor: hay mucho sudor que no se ve.
El certamen de 2007 se cerró con negocios firmados por más de 100.000 millones de dólares
En 2009, nueva ubicación para la bienal, en el Dubai World Center
Antes de comenzar una feria, da igual que sea de aeronáutica que de corchos para botellas, la imagen de la verdad es el llanto por dónde deberíamos estar y a dónde hemos llegado. Durante y después, sin embargo, la feria es una fiesta, en la que danzan los números. Antes de lo de Dubai, Airbus y Boeing “temblaban por sus huesitos” y tenían sus principales proyectos pendientes de que el leve peso de un mosquito los echara abajo. Durante y después de lo de Dubai, no hay negocio más pujante, con más fuerza y mejor futuro que el de fabricar aeronaves y, lo que es más, hacerlo bajo pedido.
El Festival Internacional de Dubai 2007 culminó los cinco días de gloria de su décimo aniversario (del 11 al 15 de noviembre pasado), con negocios firmados por más de 100.000 millones de dólares. Rompió con todas las previsiones. El éxito del evento fue tal, que la próxima edición de 2009 se irá a un emplazamiento mucho más grande: el Dubai World Center. ¿Decisión de última hora? Probablemente, no. Pero, presentado de esa manera, es como si, a pesar de tener dos años para decidir su próxima ubicación con toda tranquilidad, el éxito les hubiera puesto una pistola en el cuello, para que lo hicieran deprisa y corriendo.
Son las cosas del éxito. Pero lo más probable es que la futura nueva ubicación ya estuviera decidida, porque no es difícil prever que un encuentro comercial salga bien, mal o regular, con un par de sondeos previos, serios y bien planteados. Tampoco era difícil de imaginar. Ya desde la edición de 2005, las compañías aéreas y los fabricantes de todo el mundo decidieron que debían peregrinar a los emiratos, como a la Meca, para sanear las cuentas.
Como los romeros en procesión
Y este año, la romería ha crecido como se esperaba. Y siendo el décimo aniversario, con más motivo. Porque Airbus todavía no se ha recuperado de cómo le dejó el negocio del “380”, con rescisiones de contratos de echarse a temblar, que serán de ponerse a llorar, cuando se pongan en marcha de verdad. Y Boeing, el gran competidor de los europeos, que, sobre el papel, había encontrado el filón con su “Dreamliner”, también estaba llorando por las esquinas, porque no le salían los números con el precio del titanio (y si sólo fuera lo del titanio...).
Pero todo pareció haberse arreglado, durante los felices cinco días de Dubai. Así, por ejemplo, la compañía saudí National Air Service anunció su intención de añadir 120 nuevas aeronaves a su flota, durante los cinco próximos años (¡120!). La empresa desembolsará 4.000 millones de dólares, en ese periodo. Barato, y eso sólo por los 120 aviones (¡120!) que ha apalabrado. Así, por ejemplo, Royal Jet, una de las compañías de aviones de lujo para alquiler más importantes del mundo, renovará su flota de cinco suntuosos Boeing Business Jet. Así, por ejemplo, la nueva compañía egipcia Nile Air prometió adquirir nada menos que nueve Airbus A-321. Y así como éstos, pues muchos ejemplos.
Volverán ahora a llorar como las gemebundas quejicas sobredimensionadas que son y volverán, en 2009, al Dubai World Center, para sanear sus cuentas. Es fácil que, en la próxima edición, se encuentren de nuevo con la Patrulla Águila (que no deja de ser un aliciente por sí mismo) y, quizá, también, con alguna otra formación acrobática que pueda codearse con la formada por los profesores de la Academia General del Aire.
El día a día de un "raid aéreo" de 10.800 kilómetros
“¿Qué diablos pasa ahí abajo?”
Por alguna extraña razón, suele asociarse la expresión “raid aéreo” con una cierta versión del lustre y el homenaje, algo relacionado con la gala y el esplendor de las grandes recepciones. Siempre que se habla de esta suerte de expediciones, parece que hay que imaginarse al héroe o la heroína, con su largo y blanco fular de seda, recibir los honores, sosteniendo entre los dedos una copa de champaña francés. Generalmente, no es así. Eso sólo pasa en las fiestas de disfraces cursis. Un “raid aéreo” es un pringue, lo mires por donde lo mires. Es un esfuerzo por amansar lo indómito, la demostración palpable de que Bernouilli era un embaucador, porque los aviones sólo vuelan de milagro. Un “raid aéreo” es un milagro, una aventura, la única razón por la que una nave extraterrestre se pararía en seco para mirar hacia la Tierra: “¿qué diablos pasa ahí abajo?”
La Patrulla Águila abordó la última exhibición de su temporada 2007 como un acontecimiento muy especial. Habían sido invitados, desde principios de año. Y recibir la invitación del Festival Internacional de Dubai es algo de lo que sólo pueden alardear las mejores formaciones del mundo. Ser los primeros en recibirla es ascender varios grados en la Escala Louis Vuitton de Sacada de Pecho. Pero el viaje no es cualquier cosa, no puede serlo, cuando la ida y la vuelta suman más de 10.800 kilómetros. Un viaje así es un “raid aéreo” . Pero un “raid aéreo” es siempre algo demasiado especial. Y su cronología es la manifestación más palpable del esfuerzo puro y duro.
4.11.2007. Despegan los ocho C-101 de la Patrulla Águila, de la base de la Academia General del Aire (AGA), en San Javier (Murcia), a las 8:00 horas. Quince minutos más tarde, el Hércules que lleva material y equipo de apoyo despega sus ruedas del suelo. Y tres horas más tarde, el Circo Águila toma tierra en la base de la Aeronautica Militare Italiana de Sigonella (Sicilia). Repostaron, comieron (en algunos casos, eso de comer fue “un decir”) y volvieron al aire, poniendo proa a Creta. Llegaron a Creta y les trasladaron al hotel. Primer encuentro con la realidad: en un “raid aéreo”, la definición de hotel es demasiado elástica: alguien debería establecer un límite.
5.11.2007. Lo habíamos avisado: un “raid aéreo” es un pringue. El Hércules se despierta con una avería en un motor y una rueda del tren de aterrizaje desinflada y con la válvula rota. Demasiado para la caja de herramientas portátil. Zaragoza manda otro Hércules. Pero los C-101 despegan hacia Hurghada, en Egipto: y allí, esperarán al nuevo panzudo con los bártulos.
6.11.2007. El nuevo Hércules llega, desde Creta, cuando comienza a oscurecer. Pero un “raid aéreo” es una experiencia demasiado especial: hay que revisar los “Mirlos”, que están esperando en la pista de Hurghada. Después, todo el mundo a la cama, a las diez, como muy tarde, porque el vuelo hacia Arabia Saudí sale a las 4:00 de la madrugada. (¡Verás mundo, decían...!)
7.11.2007. Al Hércules le dan, otra vez, una cierta ventaja, para ajustar tiempos. Así que despega el primero, pero llega a repostar a Arabia Saudí, justo para ver cómo despegan los ocho C-101 . Y he aquí otro apunte de un “raid aéreo”: en pleno trajín, un general saudí les invita a un piscolabis sobre la marcha. A las 18:00 horas del 7 de noviembre, el Circo Águila llegó a Dubai, donde les recibió el coronel agregado de la zona. Los aviones se quedan en el aeropuerto y el personal se traslada al Grand Hyatt Hotel. Después de verlo, parece que, tras la aventura del viaje de ida, se procedió a definir qué es y qué no es un hotel. El Grand Hyatt es un monumento al lujo, en medio del arenal árabe. Las habitaciones son del tamaño de una vivienda media. Las condiciones eran “todo incluido”: así que el Mar Rojo se quedó sin langostas, quien quiso engordó todo lo que había perdido en la aventura del viaje y más. El camarero de uno de los cinco o seis restaurantes del hotel recomendaba (sin pudor alguno) la carne, porque venía de Japón y a las vacas les ponen música clásica, les dan cerveza y les masajean periódicamente. En el oasis, los “águilas” se resarcieron de la dureza de la prueba.
8/15.11.2007. Estancia y exhibiciones (domingo, 11, y lunes, 12). La Patrulla Águila se quedó en el aeropuerto, por petición expresa de la organización, por la calidad de su espectáculo y la espectacularidad del aterrizaje en formación.
16.11.2007. Se inicia el “raid aéreo” de vuelta. La misma parada en Arabia, pero, en esta ocasión, no hay nada para picar. Esto es un “raid aéreo” como debe ser: hay que pringar y añorar la carne de vaca pasada por el “jacuzzi”. De allí, despegan con destino a Jordania, donde llegan de noche. Cena en la base y hora y cuarto de autobús hasta el hotel.
17.11.2007. Exhibición en Jordania de la Patrulla Águila y los Royal Jordanian Falcons. Pero una exhibición en medio de un “raid aéreo” no puede limitarse a ser otra exhibición más, simplemente imprevista y fuera de calendario. ¡Tiene que quedar para el recuerdo! Como por ejemplo, problemas en el avión número 4: hubo que cambiar el motor. Sí, cambiar el motor. Los jordanos se quedan de piedra, cuando ven cómo lo hacen los mecánicos de la AGA en cinco horas. Y ahí no quedó lo cosa. Por la mañana, ensayo y sorpresa. El avión número 1 pierde combustible por la tobera y el número 8 (el reserva) pierde también por el pozo del tren de aterrizaje principal. Resultado: la exhibición de la Patrulla Águila se hace con sólo seis aviones y después de los jordanos. Pero gustó a toda la gente que estuvo allí. Resultado añadido: más cansancio para el cuerpo. Así que, dado el panorama, vuelan con destino a la siguiente escala en Sigonella (Sicilia) los aviones números 2, 3, 4, 5, 6 y 7. El avión del líder y el reserva se quedan en reparación en Jordania, en uno de los mejores ejemplos de lo que significa de verdad un “raid aéreo”, como también lo es la capacidad de trabajo que tiene que demostrar el personal al servicio de ese “raid”: básicamente, pilotos y mecánicos.
Y colorín colorado, todos llegaron felizmente a casa, tras una escala en la base de Mahón (Baleares), en la que el Circo Águila se reagrupó, para volver juntos a la AGA.
Desde pequeña, cuando veía los desfiles del Día de las fuerzas Armadas junto a mis padres y hermanos, en las retransmisiones de TVE.
¿Por qué te impactó aquel primer encuentro?
Por toda la estética y el romanticismo que he respirado en mi casa debido al espíritu y vocación militar de mi padre, coronel de infantería.
¿Cuántas veces has visto a la Patrulla Águila, desde entonces?
Siempre que he podido. En León la última, claro.
¿Cuál ha sido el lugar más lejano al que te has desplazado para ver a la Patrulla Águila?
San Javier, Murcia, con motivo de AIRE'06. Estuvieron en el Corte Inglés de Alicante, previamente. Encantadores.
¿Qué espectáculo de la Patrulla Águila, que hayas visto, te ha gustado más?
Festival Aire'06, Murcia.
¿Qué figura acrobática te causa mayor impresión?
Técnicamente no estoy muy puesta, pero los cruces desde la playa... visualmente parecía que fuesen a chocar ¡me hacían gritar por tanto riesgo! En vuelo invertido... y esas bajadas en picado... Muy épico. Son muy valientes. Además, me emociona la pasada con la bandera de España. Los caballeros del cielo.
¿Crees que la Patrulla Águila tiene suficiente proyección internacional?
SÍSEPUEDE.ES ( 16 noviembre 2007 ). “ La Patrulla Águila se exhibe ante el público árabe ” .El grupo de vuelo acrobático del Ejército del Aire Español muestra en Dubai y Jordania su famoso looping invertido y el aterrizaje en formación . La patrulla la componen siete pilotos (más un jefe en tierra y extenso personal de apoyo) que ocupan siete demarcaciones de nombres diferentes. El C-101 es el avión usado por la Patrulla Águila, la cual hace ya 20 años de su primera exhibición. Formada a tiempo parcial por instructores de la Escuela Básica de la Academia General del Aire, han realizado centenares de vuelos de exhibición por toda Europa, Oriente Medio y América del Norte (Incluyendo la ceremonia de apertura de los juegos olímpicos de Barcelona). Su precisión y sus figuras se están convirtiendo en legendarias, cabiendo destacar que es la única que realiza aterrizajes de los siete aviones en formación. La patrulla adoptó años después de su adopción un esquema espacialmente atractivo, heredero de la patrulla “Ascua”. Una exhibición básica de la Patrulla consiste en pasadas en formación mostrando distintas figuras; rotura de la formación y figuras por parejas, solos, cruces dobles, maniobras de “espejo” y finalizar con unas pasadas formando la bandera nacional, gracias a generadores de humo y con la “famosa” toma de la patrulla en formación.
IDEAL.ES ( 21 noviembre 2007 ). “Una exhibición aérea rendirá homenaje al Ejército del Aire” . El Ayuntamiento motrileño ha repartido en dos jornadas, los próximos 23 y 25 de noviembre, los actos de homenaje al Ejército del Aire en los que se incluye el izado de la famosa bandera de España en la fuente del Cerro de la Virgen, que ahora se llamará Fuente del Ejército del Aire, como homenaje a esta institución presente en Motril durante las últimas tres décadas. En el programa está previsto un desfile terrestre de la Sección de Honores de la Base de Armilla y dos fuerzas aéreas que harán un despliegue para esta ocasión, en concreto serán la Patrulla ASPA y la Patrulla Águila las que formarán una Bandera de España en el cielo. El delegado municipal de Turismo señaló que la fuente se ha remodelado por completo y que se ha cambiado el mármol anterior por granito. Además, el sistema de chorros de agua se ha modificado y se ha eliminado el chorro central, donde irá ubicado a partir de ahora el mástil de la bandera de España. Villoslada añadió que habrá cuatro escudos de la ciudad de Motril y focos que iluminarán la fuente y la bandera durante toda la noche.
TERRA.ES ( 24 noviembre 2007 ). “ Motril dedica mañana una plaza al Ejército del Aire y las patrullas Águila y Aspa realizan una exhibición” . La ciudad de Motril dedicará mañana una plaza al Ejército del Aire que lleva más de 30 años asentado en la comarca. La Patrulla Águila difuminará los colores de la bandera nacional con el humo de siete aviones C-101 que romperán el silencio del homenaje a 'los caídos por la patria' . El acto comenzará a las 11.30 horas desplegando una bandera de cinco por siete metros 'parece grande pero al estar en un espacio abierto es proporcional', según explicó el delegado de Turismo de Motril, militar retirado de la Armada por heridas en acto de servicio. La Patrulla Águila surcará el cielo de la costa describiendo con humo los colores de la bandera de España. Cuando concluya el acto, que durará una hora, la patrulla acrobática Aspa, con base en Armilla (Granada) realizará una exhibición con los helicópteros.